Google Es Dojo Judo en Palma de Mallorca y Judo videos: octubre 2011

viernes, 7 de octubre de 2011

Historia de los cinturones de colores

En 1936 llegó a París un profesor Japonés (proveniente de la Universidad de Wesada) que sabía que muchos de sus compatriotas habían fracasado en la enseñanza del Judo infantil en Francia, se propuso analizar y comprender la mentalidad occidental y así adaptar su enseñanza creando un método "no japonés" .Criticado y al mismo tiempo admirado por muchos seguidores del Judo.

Así solventaría las dificultades, e implantó en muchos países de Europa bajo principios diferentes de concepción y de ideas establecidas, entre los cuales resalta la implementación de un sistema de grados que servía de estímulo entre los practicantes basado en el "Alcance de Logros". Nace así el sistema de grados usado actualmente y adoptado inclusive en Japón:

6to. Kyu Rokyu Blanco
5to. Kyu Gokyu Amarillo
4to. Kyu Shikiu Naranja
3er. Kyu Sankyu Verde
2do. Kyu Nikiu Azul
1er. Kyu Ikkiu Marrón
1er. Dan Shodan Negro
2do. Dan Nidan Negro
3er. Dan Sandan Negro
4to. Dan Yodan Negro
5to. Dan Godan Negro
6to. Dan Rokudan Rojo y blanco
7to. Dan Shichidan Rojo y blanco
8vo. Dan Hachidan Rojo y blanco
9no. Dan Kudan Rojo 10mo. Dan Judan Rojo

Ventajas del sistema de cinturones de colores en Judo


Sin duda alguna la mentalidad de los niños en occidente no es la misma que la que tienen en Asia. En países como Japón. Culturalmente somos muy distintos. Basta ver cómo hace uchikomis este niño japonés. En occidente siempre ha costado más entretener y llamar la atención de los niños y la enseñanza del Judo se ha asociado en gran medida a la incorporación de juegos que mezclan las caídas, técnicas y otros puntos importantes del Judo.

Los cinturones han sido una herramienta muy poderosa para la motivación de los niños y también, para su educación. Un niño reacciona muy positivamente cuando ve que poco a poco está avanzando y admira a los que tienen un cinturón más alto. Su motivación por querer llegar allí crece. Y cada vez que pasa de kyu refuerza su autoestima y sus ganas de seguir aprendiendo Judo.

Desventajas del sistema de cinturones de colores en Judo

La única pega que se lo podría atribuir es que la principal ventaja se convierta en una desventaja. Es decir, la motivación que tiene un niño por progresar en la escala de cinturones podría llegar a ser algo negativo si es su única motivación por hacer Judo.

Cuando un niño crece y se vuelve adolescente, puede llegar a un tope de cinturón. Incluso llegar a ser cinturón negro. Pero si su principal razón por hacer Judo es la de llegar a cinturón negro, podría perder el interés completamente una vez lo hubiera alcanzado.

Una buena solución sería la de ir inculcando esta idea en los niños desde pequeños. Es decir, que el avanzar en los grados de cinturón es importante, pero no es lo principal. Lo principal es hacer y aprender Judo durante muchos años. Aunque es algo complicado.
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Frederic Dambach, Judo circular

miércoles, 5 de octubre de 2011

Los primeros cinturones negros de Judo


Muchos hombres tuvieron un protagonismo excepcional dentro de este método de defensa y entre todos ellos, quizás el mas emblemático haya sido Shiro Saigo, que fue el primer cinturón negro, junto con Tsunejiro Tomita, cuya vida ayudó a proyectar y engrandecer esta nueva disciplina marcial. Él, fue el judoka escogido por Kano para plasmar en combate, tal como lo había concebido, la eficacia del Judo-Kodokan que años atrás había creado. 
 
Shiro Saigo, asumió la responsabilidad de imponer en cada una de las competiciones en las que se enfrentaba a los mas variados y expertos luchadores del ju-jutsu, la superioridad del judo. Sus combates contra las mas afamadas escuelas y sus distintos estilos, siempre tuvieron el mismo resultado. Estas fueron vencidas por el emergente poder del nuevo judo. Así, entre los alumnos del maestro Kano, se resaltaban cada vez con mas fuerza los triunfos contundentes del excepcional Saigo. 

Shiro Saigo: Este judoka nació el 04 de febrero de 1866 en el pueblo de Aisu. Su nombre, Shida Shiro, (Shiro "cuarto hijo"), llegó a Tokyo en 1881 donde fue adoptado por una familia de la que tomó el apellido Saigo y siguió practicando el ju-jutsu de la escuela "Tenshi Shinyo Ryu" con el maestro Inoue. Aunque algunas publicaciones dicen que fue en 1883 cuando conoció a Jigoro Kano, según el libro de Kodokan, en mayo de 1882 cuando Kano abrió su escuela con 12 colchonetas y nueve alumnos, Saigo ya era uno de esos nueve primeros alumnos y también comenzaba a mostrarse como uno de sus preferidos. 

Joven especialmente dotado para el combate, a pesar de su corta estatura (rozaba el 1,50 m, pero debemos tener en cuenta que en esa época la estatura media japonesa estaba sobre 1,60), consiguió victorias de todo tipo derrotando a rivales casi siempre mucho mas corpulentos. Fueron los contínuos éxitos obtenidos en sus peleas ante estos expertos los que comenzaron a forjar su leyenda.


Uno de los triunfos mas relevantes lo alcanzó ante un equipo de ju-jutsu que varias veces había retado a los judokas de Kano, como este no contestaba a sus desafios, los ju-jutsukas se acercaron directamente al Kodokan con la pretensión de vencer al judo en su propia casa. Jigoro Kano les recibió amablemente y aceptó la invitación, designando de inmediato al judoka que se enfrentaría al famoso campeón de ju-jutsu, Sakujiro Yokohama, apodado "Oni", (demonio) de complexión formidable, mucho mas pesado, mas fuerte y alto, y temible luchador). 

Judogi de Shiro Saigo
Según los documentos de la época, pactadas las reglas se iniciaron los combates. El mas esperado de todos ellos era el de Saigo contra el ju-jutsuka Yokohama y el combate así lo relatan las crónicas de la época: 

" ... Confiado, Yokohama avanzó con energía hacia Saigo, pero de inmediato fue derribado por un aplastante yama-arashi. Encorajinado, de nuevo se lanzó contra él y un barrido volvió a proyectarle. Una vez tras otra Saigo con "yama-harashi" ,su movimiento especial, conseguía derribar al ju-jutsuka."

Esta secuencia se repitió muchas veces durante el combate, hasta que finalmente el propio Yokohama, agotado, se declaró vencido al pronunciar la palabra "maitta" (me rindo) tras casi treinta minutos de lucha". Mas tarde Yokohama, pidió ser aceptado como alumno en el Kodokan-Judo, donde fue admitido.

Entre 1883/87 tuvieron lugar la mayoria de confrontacionesde y fue especialmente decisiva la que enfrentó a Kodokan-judo contra expertos de la escuela de Tosuka ju-jutsu donde se libraron 15 combates. El judo se proclamó vencedor en trece de ellos y los otros dos fueron combates nulos. La superioridad mostrada siempre por Kodokan sobre los existentes métodos de lucha fue entonces reconocida por sus adversarios y a partir de ese momento la propia policía japonesa adoptó sin reservas el naciente Judo como su Arte Marcial de Defensa. 

* El ju-jutsu, comenzó a sufrir entonces un traumático declive

Después, Jigoro Kano, que incluso llegó a ser presidente de la organización Butokukai de Artes Marciales, impulsó el judo desde todas las esferas posibles hasta convertirlo en deporte obligatorio en la enseñanza. Entonces el Kodokan- Institute tomó un plano privilegiado en la enseñanza, en la cultura y en la sociedad. 

Al mismo tiempo, la figura de Saigo no dejaba de crecer popularmente entre la gente y comenzaron a divulgarse aún con mas fuerza sus éxitos por todo Japón. Era el hombre a imitar por los adolescentes nipones y durante años fue considerado por todos como un símbolo a quien intentar emular. Gracias a su persona, como ocurre ahora con los mas famosos deportistas, el judo multiplicó por cientos el número de jovenes practicantes. 

Paralelamente, el competidor Shiro Saigo, gozaba de un gran prestigio dentro de su circulo de grandes judokas en el Kodokan-Judo. Así, el propio Jigoro Kano durante uno de sus largos viajes a Europa le dejó al frente del Kodokan nombrandole director en 1888, lo que mostraba la enorme consideración y respeto que le profesaba, pues otros grandes senseis de Kodokan no habían gozado de tal honor.

Con el paso del tiempo el carácter indómito y demasiado activo de Saigo, le acercó a una vida difícil que marcó unos años oscuros en los que convivió con demasiados problemas personales. Esto le apartó definitivamente del judo y de Kodokan e hizo que en 1891 se retirase desde Tokyo a la ciudad de Nagasaki, donde volvió a practicar otras disciplinas como el kyudo, el aikydo, etc. en las que también se distinguió por su maestría. Allí rehizo su vida colaborando como crítico de artes marciales japonesas en un periódico de la ciudad. 

Jigoro Kano
Finalmente, el que fuera emblema y protagonista de excepción en este arte marcial y en su historia, falleció el 23 de noviembre de 1922, a los 56 años, alejado del judo.


* En una de las plazas de su ciudad, se levanta una estátua conmemorativa como homenaje permanente a este verdadero genio, brillante y excepcional judoka, que fue Shiro Saigo. 

* Cuando hablamos de Ju-Jutsu, Jiu-Jitsu o Ju-Jitsu, todos los términos empleados se refieren a la misma modalidad de lucha, aunque la forma genérica y la denominación mas correcta para referirse a este arte marcial, sería la de "Ju-Jutsu", como referencia a las disciplinas del antiguo Japón. 

* Los organismos que entonces y en el futuro inmediato dirigían las artes marciales niponas, una vez creado el Kodokan, eran dos, el "Kosen" y el "Butokukai". En 1897 se creó el Butokukai, Asociación de Virtudes Marciales del Gran Japón (Escuela Nacional de Artes Marciales) con sede en Kyoto, de la que Jigoro Kano en 1889 llegó a ser presidente. El Kosen, la otra gran formación creada sobre 1900, agrupaba a los alumnos correspondientes a la Escuela Superior Profesional (estudios, artes, oficios, etc) y eran expertos en la especialidad de ne-waza o judo suelo. 

* En el momento en que el JUDO ya gozaba de una gran expansión, gentes de otros esferas sociales como la cultura o el arte, se interesaron por él impulsándolo aún más e introduciéndole en los mas altos niveles de la jerarquizada sociedad nipona. Por medio de su gran competidor Saigo, el judo se hizo altamente popular y jóvenes y adultos hablaban y se interesaban cada día por este arte marcial. 

* Tengamos en cuenta que el judo Kodokan, según cuenta su historia, a partir de 1884 y hasta 1886 hubo de hacer varias confrontaciones contra diversas escuelas de ju-jutsu y vencerlas ante los tribunales formados por los grandes maestros de la época para poder ser acogido como el verdadero arte marcial moderno. La policía japonesa, tras el Festival de Artes Marciales creado para tal fin y donde el Judo arrasó literalmente al resto de disciplinas de combate, lo instauró como defensa personal obligatoria para sus agentes y en 1886 se unió a las enseñanzas de Kodokan. 

Posteriormente fueron creadas varias katas de judo de ataque y defensa tras la reunión durante varios días de los mejores maestros de artes marciales. Aún hoy perduran y son katas oficiales para los exámenes de Danes.

Tsunejiro Tomita

Fue otro de los hombres importantes en la historia del judo, ya que ha sido el primer alumno oficial del Kodokan y también el primero en alcanzar el rango de 7º Dan. Saigo y Tomita fueron compañeros de entrenamiento, amigos en Kodokan, y ambos el mismo día, los primeros cinturones negros de la historia. La unión de las dos personalidades, su amistad y las experiencias vividas posibilitaron que muchos años mas tarde el judo llegase al gran público mediante un libro de enorme éxito en Japón. 

Esta es la historia: 

El maestro Tsunejiro Tomita (personalidad preferente en el Kodokan de Kano) era uno de aquellos primeros nueve alumnos con los que Kano inició la andadura de su nueva disciplina. La gran personalidad a lo largo de sus extensas vivencias en los tatamis y su alto nivel técnico hizo que fuese ,junto con Saigo, el primer cinturón negro de judo de la historia. Es reconocido como uno de los pilares de Kodokan desde su existencia. 

Tsunejiro Tomita
Jigoro Kano confió todo su judo y su organización a cuatro grandes y excepcionales maestros y Tsunejiro Tomita es uno de ellos. 

Además en la vida de Tsunejiro Tomita coincidió un hecho excepcional que dió una espaldarazo vital para el judo y que fue protagonizado por uno de sus hijos, Tsuneo Tomita. Este, dedicado a las artes, era un brillante escritor que en pocos años terminó convirtiéndose en una personalidad de enorme rango en la cultura japonesa, su famosa obra "Shugata Sanshiro", también llamado "Sanshiro Sugata" catapultó aún más este arte marcial en todo el Japón. 

En este libro se desgranan, entre otras cosas, las vivencias de un joven que llegado de un pueblo a la ciudad pretende adentrarse en una nueva escuela de ju-jutusu y se encuentra con el naciente judo. El carácter, el honor, la perseverancia, etc, los valores que se presumían como esenciales para ser un maestro o discipulo de esta disciplina dan forma a una historia casi tomada de la realidad, en la que Tsuneo Tomita, documenta su relato contando casi de primera mano algunas secuencias personales de la vida de Saigo que a él le fueron relatadas por su padre y que sirvieron como referencia para describir al personaje ficticio del texto en una trama en torno a un maestro y a su alumno de judo. 

La narración, (Posteriormente adaptada y llevada a la gran pantalla en 1943, por el mejor director de todos los tiempos del cine japonés, el oscarizado Akira Kurosawa en la que fue su primera película, al igual que su segunda versión "La Nueva Leyenda del Gran Judo", en 1945) cuenta,tanto en el libro como en el film, la historia de un joven que acude a la gran ciudad para ser maestro de judo, el contundente y nuevo método de Defensa Personal, que apareció en la escena de la lucha oriental ,y venciendolas, revolucionó absolutamente todas las artes marciales. 

En esta película el maestro de Shugata Sanshiro se llama "Shogoro-Yano", en clara referencia a Jigoro Kano, creador de este arte marcial. El film desarrolla una historia que realmente existió en los primeros tiempos cuando el judo hubo de enfrentarse en combates durísimos a otras artes marciales para poder conseguir un lugar de privilegio. Pero en la película también se articula la vida personal de Shugata con decisiones en situaciones extremas, valor, humildad, honor, etc, en torno al judo. 

Ambas personalidades, las de Saigo y Tomita, forman un tanden de especial valía entre los que hicieron posible la expansión del este método que desde su inicio no ha dejado de crecer hasta confirmarse como el arte marcial moderno, que con el tiempo habría de llegar a millones y millones de practicantes en todo el mundo, consiguiendo ser deporte olímpico y el arte de la Defensa Personal por excelencia.

La magia de las dietas hiperproteicas.

Fuente: Blog dietético de Ana Ribas

Cada cierto tiempo se pone de moda una nueva dieta, la cual parece tener una fórmula mágica para adelgazar sin pasar hambre, todas estas dietas se basan en creencias populares y conducen a un modelo alimentario desequilibrado, el cual puede llegar a provocar graves repercusiones en la salud. Es el consumidor quién debe ser crítico ante las dietas populares con las que muy probablemente haya entrado en contacto, sea simplemente como receptor pasivo de sus propuestas o como practicante.

Se puede afirmar que todos los modelos alimentarios que surgen durante esta temporada, tienen en común la utilización errónea de alimentos (abuso de proteína, exceso de grasas, insuficiente aporte de hidratos de carbono, etc.), basándose en creencias populares o en sofismas, lo que conduce a desequilibrios en el organismo con repercusiones más o menos graves para la salud de quienes las llevan a la práctica. Ahora mismo le toca el turno a las famosas dietas hiperproteicas, que consisten en la ingesta abusiva de alimentos proteicos con ausencia total o parcial de hidratos de carbono y grasas.


Existen diferentes modelos dietéticos, algunas con nombre propio, como la Dieta del doctor Atkins, la dieta Dukan, el régimen disociado de Montignac, el ayuno proteico, etc.

Todas coinciden en prometer resultados rápidos basándose en el metabolismo cetogénico. Este metabolismo se activa ante la falta de hidratos de carbono, se producen cuerpos cetónicos en el organismo (cetosis), ya que el organismo se adapta a la situación y utiliza las grasas como sustrato energético, con el fin de preservar la degradación de proteína muscular y visceral. La cetosis conduce a la pérdida del apetito y náuseas, otra manera en que los seguidores de las dietas hiperproteicas logran perder peso con rapidez. Es característico un aliento y una orina con olor pronunciado debido a que se eliminan por estas vías pequeñas cantidades de acetona. El exceso de producción de cuerpos cetónicos produciría un aumento de la acidez orgánica, por lo que el riñón rápidamente comienza a producir iones amonio para neutralizarla. Si no se diese esta reacción, se podría originar una cetoacidosis grave, acompañada de grandes pérdidas de sodio y potasio, con consecuencias cardiacas serias e incluso mortales.



A favor

En el caso de las personas que odian las verduras y son amantes de la carne vacuna, pueden realizar una dieta a corto plazo con un reducido contenido de hidratos de carbono, ya que ven disminuido su apetito.

Un estudio publicado, en mayo de 2003, en la revista The New England Journal of Medicine comparó la dieta de Atkins con una dieta reducida en grasas y calorías. Los investigadores observaron que ambas dietas permitían el descenso de peso. Pero el estudio también reveló que aquellas personas que seguían la dieta de Atkins:

1. Perdían peso con mayor rapidez los primeros 6 meses, pero pasado un año las diferencias no eran significativas.

2. Mejoraron sus niveles de colesterol bueno (HDL, por sus siglas en inglés) y de triglicéridos.

En contra

Al no aportar hidratos de carbono no se recomiendan en personas con un intenso desgaste muscular, como los deportistas de élite. Ya que no aportan glúcidos, que son el combustible para el músculo y puede haber riesgos de hipoglucemias y desvanecimientos durante la práctica deportiva.

Comer grandes cantidades de alimentos animales ricos en grasa durante mucho tiempo aumenta el riesgo de padecer enfermedades coronarias, derrames cerebrales y diversos tipos de cáncer.

El estreñimiento y las hemorroides son un problema habitual cuando se llevan a cabo este tipo de dietas, debido a la baja ingesta de vegetales y cereales, que son los alimentos que contienen fibra.

El efecto yo-yo es inevitable, ya que en cuanto se abandonan estas dietas el paciente no ha adquirido nuevos hábitos alimentarios, que son la clave para mantener el peso estable, una vez se ha finalizado la dieta.

La tasa de abandono en este tipo de dietas es similar a las dietas hipocalóricas bajas en grasa, según el estudio publicado en mayo de 2003, en la revista The New England Journal of Medicine.

Aunque el paciente se sienta a gusto con los alimentos que integran las dietas hiperproteicas, las posibilidades de elegir qué comer siguen siendo limitadas y las opciones se vuelven menos tentadoras con el paso del tiempo. Por otro lado, los críticos de las dietas hiperproteicas plantean que su uso prolongado puede disminuir riesgosamente las reservas de minerales del organismo, lo que puede diminuir la densidad mineral ósea.

Los riesgos a largo plazo de estos programas alimentarios todavía no han sido determinados, y existe cierto grado de preocupación en la comunidad médica sobre la salud cardiovascular.

Además, los alimentos excluidos o restringidos por estas dietas -los cereales, los vegetales y las frutas- contienen vitaminas, minerales que son nutrientes esenciales y ayudan a reducir el riesgo de diabetes, enfermedad cardíaca y cáncer.

Hiroyuki Akimoto ne waza

lunes, 3 de octubre de 2011

Go Tsunoda, curso en Marbella

Illias Illiadis, I must win

Uchi komi, Isao Okano

El entrenamiento de los japoneses en las universidades, por José Ángel Guedea

Fuente: Arajudo.com

El entrenamiento de Judo en la universidad en Japón.

Una de las cosas que más me ha impactado cuando he visto este año hacer ju renshiu (randori) a los japoneses en los entrenamientos en la universidad es la violencia con que se entrenan.
Entran con fuerza, tiran sin cuidado, se tiran y caen encima, da la impresión de que intentan hacer daño, (sin embargo apenas se lesionan), se “pican” cuando están haciendo y parecen verdaderos enemigos, y si no consiguen tirarse, repiten hasta que el más fuerte o veterano decide dejarlo.


Acaba el entrenamiento y resulta que son amigos y conviven juntos en la residencia, y terminado el entrenamiento, por fuerte, duro y disputado que haya sido, se quedan tirados hablando, salen amigos y en el próximo entrenamiento repiten buscando otra vez lo mismo. 


En España, pienso que no es común trabajar con este nivel de agresividad, cuando se ponen asi, o tienen un nivel muy similar y los dos van a lo mismo, o uno de ellos piensa “este tío está loco” y no es infrecuente ver como deja de hacer con él antes de tiempo, o simula que se hace daño, que quizá es cierto, y no puede seguir.



Randori en la Universidad Nihon (Nichidai)

En mis entrenamientos, siempre insisto en que “hay que saber trabajar con diferentes niveles, y que con todos y de todos se puede aprovechar para practicar y aprender”. Quizá me he vuelto “blando” y me da miedo cuando dos judokas de un nivel similar “la emprenden a tortas”, primero porque luego quizá no se hasta que punto van a saber diferenciar lo que pasa en el tapiz de lo que es fuera, luego porque se puedan lesionar y pienso que para alguien que practica Judo lo primordial es no lesionarse y sencillamente porque no me siento a gusto cuando “se pegan pasando de un cierto nivel” y temo que se hagan daño.


Pero sin embargo tengo que reconocer que la progresión para la competición viene a través de esa forma de practicar, de desarrollar esa agresividad y de trabajar de esa manera “se compite como se entrena”, y seguro que es duro, que es molesto, y que incluso puede resultar peligroso el entrenamiento asi, pero que es la forma y que si verdaderamente se quiere progresar en competición, hay que llegar a practicar. 

En las últimas competiciones que he asistido esta temporada con alumnos me he encontrado un nivel y una forma de actuar, que me ha hecho pensar “nosotros no entrenamos de esta manera” y es cierto, en el club hemos conseguido tener un grupo fuerte de amigos, amigos que hacen bien Judo, que disfrutan con su práctica y que como son amigos y se quieren, todos tienen especial cuidado por no hacer daño, (yo soy el primero que insisto en que así sea), e incluso porque alguno salga satisfecho sus compañeros bajan su nivel de ejecución y en ocasiones “se dejan tirar”, esto en Japón es impensable. 


Recuerdo un artículo que en la década de los 70 salía en la revista France Judo que se titulaba “les larmes de Tenri” (las lágrimas de Tenri), era el francés ligero Jean Jacques Mounier que relataba lo duro que se les hacía el entrenamiento al equipo francés los primeros días sobre el tatami de Tenri.


Estos días yo lo he vivido con mis alumnos. He vivido con angustia como un sempai de 22 años (de corazón débil), como lo definió su entrenador japonés, y en teoría superior, se ensañó con un alumno mío de 17 el primer día que se entrenaba en Japón y como no le resultaba facil tirarlo, lo tiró de cualquier manera y sin ningún control. Como consecuencia mi alumno estuvo dos semanas en Japón apartado del randori, (objetivo primordial de su viaje). 


Y he vivido la progresión que han llevado mis alumnos de caer frecuentemente y con facilidad los primeros días a caer con menos frecuencia pero con mayor brutalidad después, ya que al comenzar a habituarse, poner mayor resistencia y ser más difícil tirarlos, sus contrarios se empleaban más a fondo. 


También he vivido con satisfacción como los primeros días sorprendían con alguna técnica que los japoneses no estaban acostumbrados, y como estos, han aprendido rápido a defender y a evitar, y he visto como mis alumnos han sufrido una progresión natural que les ha llevado a caer menos y a no hacerse extraño verlos tirar.



Randori en la Universidad Nihon (Nichidai)

A lo que también he asistido y me cuesta asimilar, es a ver como el sempai de “corazón débil” cogía siempre a un japonés, siempre el mismo y lo “maltrataba” durante gran parte del entrenamiento (muchos días durante todo el entrenamiento), ante la impasibilidad de sus compañeros. Y el maltratado aceptaba “caer duro”, muchas veces y de cualquier manera. 


Dando muestras de dolor en ocasiones pero siempre levantándose y lleno de moral siguiendo con su cometido y aceptando el maltrato como si esa fuera su misión. Y este “maltratado” no es flojo ni hace mal. En unos combates que un día hicieron no se para qué, delante del grupo y de Yasuda sensei, este maltratado ganó sus dos combates haciendo buen Judo y mostrando una agresividad que cuando practica con “el maltratador” no demuestra.

Pero esto ha sido la excepción. Lo normal es haber asistido en los entrenamientos a duros enfrentamientos, violentos pero nobles entre japoneses, sin apenas lesiones, que realizando un Judo “a la japonesa” y agarrando con las dos manos se lanzan como kamikazes, y haber vivido los tiempos de entrenamiento, con interés y muchas veces con miedo después de la experiencia del primer día ante la posibilidad de que se volviera a lesionar alguno de los míos.